lunes, 21 de junio de 2010
EN P'LANETA DESCONOCIDO
MIS CRÓNICAS MARCIANAS
Cuando la nave de María C.L. despegó, eran las 12:00 de la mañana del día 13 de junio de 2010. Aquel día hacía muchísimo calor, másque en una sauna. Cuando pasaron varios días, la tripulación, dirigida por María, estaba harta, pues ella estaba de muy mal genio porque no habia comida buena, sólo pastillas. Mientras estaban durmiendo María los catapultó a un planeta desconocido.
Al llegar, estaba sola, y empezó a hablarle a una roca, preuntándole qué tal había ido el aterrizaje:
- El aterrizaje ha sido muy desastroso, pues creía que iba a un planeta tan pequeño como España y pensé que habría lugares para aterrizar. Me voy a explorar.
Aquel planeta era muy grande y estaba habitado por unos pequeños seres llamados Calimeros. Cada uno cambiaba de color según su estado de ánimo y se camuflaban como los camaleones. Tenían dos grandes ojos sobre una diminuta nariz. Su boca era enorme y contenía veinte dientes tan pequeños como hormigas.
Había muchos campos, selvas y preciosas playas de agua cristalina. María no sabía si volver a su país o quedarse en aquel planeta en forma de lámpara:
- No sé si quedarme en este maravilloso planeta...
domingo, 20 de junio de 2010
Volverán las oscuras golondrinas
sábado, 19 de junio de 2010
Gustavo Adolfo Becquer.
No digáis que agotado su tesoro,
De asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
Habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
Palpiten encendidas;
Mientras el sol las desgarradas nubes
De fuego y oro vista;
Mientras el aire en su regazo lleve
Perfumes y armonías,
Mientras haya en el mundo primavera,
¡Habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
Las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
Que al cálculo resista;
Mientras la humanidad siempre avanzando
No sepa a dó camina;
Mientras haya un misterio para el hombre,
¡Habrá poesía!
Mientras sintamos que se alegra el alma
Sin que los labios rían;
Mientras se llora sin que el llanto acuda
A nublar la pupila;
Mientras el corazón y la cabeza
Batallando prosigan;
Mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
Los ojos que los miran;
Mientras responda el labio suspirando
Al labio que suspira;
Mientras sentirse puedan en un beso
Dos almas confundidas;
Mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!
viernes, 18 de junio de 2010
Dad rienda suelta a vuestra imaginación
Esta entrada la he creado para que escribáis lo que queráis: poesías, cuentos, historias, canciones, etc. Sólo hay que cumplir una regla, tiene que ser inventado por vosotros. Podéis coger ideas si os apetece para que os sea más fácil.
jueves, 17 de junio de 2010
Poema de los hechos en clase.
y volar,
ser nube de algodón
y silbar.
Quería ser pincel
y pintar,
mojarse en los colores
y alegrar.
Quería ser viento
y soplar,
ser pájaro
y silbar.
Quería ser libre
y correr,
ser invisible
y desaparecer.
---
Unas veces me siento
como cometa en mano
y otras como pájaro
liberado.
Unas veces me siento alegre
como goloso con mil pasteles
y en otras como nada,
de repente
A veces uno es
hablador
y otras veces
soñador.
pero hoy me siento apenas
como niño grandes
con pequeños desafios
incontrolables.
miércoles, 16 de junio de 2010
FIGURAS LITERARIAS
Por cierto, en una de ellas también hay un paralelismo, muy parecido a la anáfora pero con una pequeña diferencia. ¡A ver si lo encontráis!
La anáfora: Se repite, al principio de cada verso o frase, la misma palabra.
Ya más veces se zambulle / ya ve en el agua la muerte, / ya se acaba, ya se hunde
A una nariz
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.
Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce Tribus de narices era.
Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito.
Francisco de Quevedo
Lo que dejé por ti
Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.
Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.
Rafael Alberti
Elegía a Ramón Sijé
…
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
…
Miguel Hernández